Me pregunto cuántos besitos le caben a Alejandro.
¡Es tan pequeño!
¿Un millón? ¿Dos?
¿Diez millones?
¿Mil millones de besitos?
No quisiera llenarlo de besos y no poder darle más, pero,
tampoco quisiera que ninguno de sus huecos para besos quedara vacío.
Cuando Alejandro aprenda a dar besos podrá dejar espacio a más besos nuevos.
¡Será maravilloso cuando Alejandro aprenda a dar besos!
Deseo que entonces me devuelva un montón de los besos que yo le he dado.
Aunque no quiero ser egoista,
espero que le queden muchos besos para repartir como él quiera.
Y sobre todo,
deseo,
que tenga a su lado siempre quien mantenga llenos todos sus huecos para besos.
-
Cuántos besitos le caben a Alejandro
@ 2006-04-16 – 21:52:36
